Le decían Jorgito. Tenía 12 años, medía 1,40 metro y pesaba 40 kilos. Vivía con sus padres y sus hermanos en el barrio Nicolás Avellaneda IV, en Yerba Buena. Su nombre completo era Jorge Maximiliano Guerra, y el 29 de noviembre de 2004 lo encontraron sin vida dentro de un tacho de plástico, en el fondo de su casa. Sus padres, Julio Guerra y Beatriz Banda, enfrentan, ocho años después, el juicio oral en el que están acusados de la muerte del menor.
El fiscal de Instrucción Guillermo Herrera acusó a Guerra y a Banda por el homicidio de Jorgito, "al haberlo introducido en un tacho de plástico de color azul de 200 litros que le ocasionó la muerte por asfixia, tacho que se encontraba en el fondo del domicilio", según consta en el requerimiento de elevación a juicio.
El miércoles, la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo agravó la acusación, argumentando que los padres del menor le suministraron una sustancia tóxica, lo que le impidió defenderse o salir del tacho. "No sólo es un homicidio agravado porque son los padres, sino que además actuaron con alevosía o por envenenamiento u otro proceso insidioso", dijo la representante del Ministerio Público.
Prieto de Sólimo basó la nueva acusación en que Jorgito fue encontrado sin lesiones, como dormido, y a que las pericias forenses indican que en el cuerpo tenía una sustancia tóxica. En el tacho no había rastros de esa sustancia. Por eso, pidió que una junta médica indicara cómo podría haber ingerido la misma.
La búsqueda
Los padres de Jorgito habían denunciado el 25 de noviembre de 2004 que el menor había desaparecido. Durante cuatro días se hicieron intensos rastrillajes en los baldíos que había por la zona, y los vecinos organizaron marchas pidiendo la aparición del menor. El hallazgo del cuerpo dentro de un tacho conmocionó a todos, y Herrera detuvo inmediatamente a los padres, que estuvieron en la cárcel aproximadamente cinco meses.
Las pericias indican que el menor murió asfixiado. Guerra y Banda sostienen que habría ingresado al tacho por su voluntad y que se quedó dormido. La fiscala está convencida de que ellos lo encerraron allí para darle muerte.
El padre de Jorgito es defendido por José Luis Chaván, en tanto que la madre es representada por la defensora Oficial Marta Toledo. Los jueces que llevan adelante el juicio son los miembros de la Sala I de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, Alfonso Zóttoli y Emilio Páez de la Torre.
El juicio seguirá hoy a las 17 en el Palacio de Justicia. Queda solamente una testigo por declarar y la decisión del tribunal sobre la junta médica solicitada por la fiscala. Luego comenzarían los alegatos y posteriormente se dictará la sentencia.